septiembre 27, 2022

Para evitar brotes, ante cualquier síntoma de COVID-19, trabajadores deben recibir atención médica: Dr. Gad Gamed

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Dado que la variante Ómicron ha generado un incremento sustantivo en el número de contagios entre la población potosina con los picos más altos a lo largo de toda la pandemia en casos positivos de COVID-19, ante cualquier sintomatología las y los trabajadores en activo deben acudir al centro de salud que les corresponda para evitar brotes en sus áreas laborales. Así lo recomendó el Dr. Gad Gamed Zavala, docente de la Facultad de Medicina.

Al hablar de las acciones individuales que deben seguirse para disminuir los contagios de coronavirus en el ambiente laboral, el doctor refirió que la sintomatología clínica de Ómicron registra una tendencia más específica a las vías respiratorias altas. Ello, a diferencia de las variantes previas que se distribuían más a las vías respiratorias bajas (pulmones), lo cual llevaba a las personas infectadas prácticamente al hospital.

“Ahora entre los síntomas clínicos más frecuentes de esta nueva variante referidos en un estudio de una revista de Europa se encuentran la fiebre, tos y rinorrea o escurrimiento nasal”. Resaltó la necesidad de que un médico evalúe al trabajador para indicar la aplicación de la prueba, el aislamiento -que se ha reducido de 5 a 10 días para proteger a la economía- y el tratamiento básico de la sintomatología, que es la piedra angular para abordar en este momento la pandemia.

El docente de la Facultad de Medicina recordó además que el 15% de la población no tiene síntomas a pesar de ser positivos, y eso es algo que se debe tener presente porque pueden contagiar a más personas. En este sentido, recalcó que es importante seguir manteniendo las medidas preventivas que ya se conocen, además de adaptarnos a vivir con esta pandemia, de seguir con nuestras actividades, pero con responsabilidad social.

También comentó que en otro estudio publicado en la prestigiosa revista The Lancet se dieron unos datos interesantes como que el hecho de mantener la sana distancia de un metro protege en un 18% más que los que no lo hacen, el uso del cubrebocas un 15% más que el que no lo lleva, pero si además se usa el N95 se incrementa el porcentaje de protección a un 50% y así ambas personas lo emplean el porcentaje es aún más alto, así como las gafas oculares que protegen en un 22% de riesgo de contagio.

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